Flamenco Y Manierismo

FLAMENCO Y MANEIRISMO

 Arte producido en Flandes, especialmente la pintura flamencaArte Flamenco. Es el arte de Flandes; especialmente la pintura flamenca o escuela flamenca de pintura que se desarrolló en la zona norte del Estado Borgoñón (Países Bajos de los Habsburgo) entre los siglos XV y XVII.

El término manierismo es la denominación historiográfica del periodo y estilo artístico que se sitúa convencionalmente en las décadas centrales y finales del siglo XVI, como parte última del Renacimiento
 





Pintura
El término pintura flamenca se refiere a la pintura realizada durante los siglos XV al XVII en una región que coincide aproximadamente con la actual Bélgica. En el siglo XV se comenzaron a producir allí cuadros que cautivaron a los amantes del arte de toda Europa por el realismo de los detalles y por el lustre de sus superficies, logrado gracias a una novedosa forma de utilizar la pintura al óleo. Debido a que desde finales del siglo XV España y los antiguos Países Bajos estaban bajo el gobierno común de la dinastía de los Habsburgo, los reyes de España se encontraban en una posición ventajosa para coleccionar pintura de esos territorios. De la colección de pintura del siglo XV destaca El Descendimiento de Rogier van der Weyden (h. 1399-1464), una de las obras que forman el canon de la historia del arte europeo. También se encuentran bien representados en el Prado Robert Campin (h. 1375-1444), Hans Memling (activo en 1465-1494), o ya en los inicios del siglo XVI, Gerard David (c. 1460-1523) y Jan Gossaert (c. 1478-1532).
Arquitectura hispano flamenca
Frente a las formas clásicas del renacimiento italiano, la arquitectura del denominado gótico hispano flamenco o gótico isabelino es una evolución de las formas del gótico final, además de presentar características locales que se pueden atribuir a la pervivencia del arte mudéjar






Hyeronimus Bosch (h. 1450-1516), conocido en España como El Bosco, es uno de los pintores que más poder de fascinación mantiene sobre el público de nuestros días, debido al mundo de mundo de fantasía extraordinaria que presenta en sus cuadros y al tono satírico con que critica el comportamiento humano. Unas décadas después de la muerte del pintor, Felipe II se convirtió en el principal coleccionista de sus obras. Es por ello que el Museo del Prado alberga la mejor y mayor colección que existe de este artista.



En los siglos XVI y XVII Amberes se convirtió en una de las capitales del arte Europeo. En su competitivo mercado del arte surgieron los primeros cuadros de paisajes que conocemos, obras de Joachim Patinir (h.1480-1524). El Prado cuenta con cuatro de sus obras más destacadas. También del siglo XVI es el gran Pieter Brueghel el Viejo (1552/30-1569), autor del exquisito y macabro Triunfo de la Muerte, y también de El vino de la fiesta de San Martín, una de las adquisiciones más importantes realizadas por museo alguno en las últimas décadas.

La gran figura de la pintura flamenca del siglo XVII fue Rubens (1577-1640), que llegaría a ser el pintor más afamado de Europa y que fue también el pintor favorito de su gran mecenas español, el rey Felipe IV. Rubens es autor de una obra sensual y majestuosa, inspirada en el arte de la Antigüedad. El Museo del Prado cuenta con la mayor colección de Rubens que existe, con unos noventa cuadros (dependiendo de la aceptación o no de unas pocas atribuciones). También son muy importantes las obras que el Prado conserva de otros grandes pintores flamencos del siglo XVII, entre ellos Jan Brueghel el Viejo (1568- 1625), Jordaens (1593-1678) y Van Dyck (1599-1641).

La colección de pintura alemana del Renacimiento que posee el Prado es pequeña, pero de gran calidad. Incluye cuatro cuadros importantes de Dürero (1471-1528), entre ellas un autorretrato, y también dos importantes escenas de cacería de Lucas Cranach el Viejo (1472-1553).

La colección de pintura holandesa del siglo XVII también es reducida, debido a la guerra que enfrentó a la monarquía española con las provincias del norte de los Países Bajos durante el principal periodo de formación de las colecciones reales. Sin embargo el Museo cuanta con un importante cuadro de Rembrandt, Judit en el banquete de Holofernes, y también con una destacada colección de paisajes de Jan Both (1618/22-1652) y Herman van Swanevelt (1603/4-1655), artistas holandeses que trabajaron en Roma.

No obstante, también se usa la denominación renacimiento hispano flamenco, dado que tanto el foco italiano como el flamenco, especialmente en pintura, son co-protagonistas de la revolución artística del siglo XV.




A las pervivencias del gótico clásico (francés) y a las adiciones del gótico nórdico, la arquitectura hispano-flamenca añade estructuralmente algunas, aunque escasas, novedades, como la variedad en el empleo de bóvedas y arcos, donde se recreó la habilidad técnica de los canteros-entalladores en estrecha coordinación con los arquitectos; a lo que se sumaba un rico repertorio decorativo ecléctico con origen en lo mudéjar, lo flamenco y lo germano.




Los dos focos castellanos desde donde maestros catedralicios de origen nórdico difundirán nuevas escuelas de cantería fueron Toledo (Hanequin de Bruselas y Juan Guas) y Burgos (hermanos Colonia -Francisco de Colonia y Simón de Colonia, hijos de Juan de Colonia-). También en el reino de Valencia (Enrique Alemán, Juan de Valenciennes y Raulines Vauster, a los que hay que sumar la personalidad local de Guillén Sagrera). Otras presencias foráneas en puntos como Barcelona, Lérida, Oviedo, León o Sevilla, fueron más efímeras. Entre los arquitectos locales (algunos provenientes de familias nórdicas) destacaron los Egas, los Siloé, Juan de Rasines o Juan Gil de Hontañón.

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